Este viernes, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, comunicó la firma de un pacto estratégico con el Reino de Dinamarca y la administración autónoma de Groenlandia, un acuerdo que, a juicio del mandatario, atiende y soluciona por completo las inquietudes de seguridad nacional de Washington en la región ártica.
Según lo expresado por el gobernante estadounidense, el tratado otorga a la nación norteamericana un “control permanente de la seguridad” sobre la isla, permitiendo el despliegue de tropas, el fortalecimiento de la presencia militar ya existente y la construcción de infraestructura defensiva. Además, el pacto prohíbe explícitamente a naciones adversarias erigir bases militares o instalaciones de inteligencia en el territorio ártico.
“Me enorgullece ser el presidente que encaró de manera definitiva y permanente esta situación tan trascendental. Este tratado representa una solución de duración infinita, ¡no tiene fin!”, afirmó el mandatario al calificar el convenio como una opción excelente para los aliados del Atlántico Norte. Aunque la medida no contempla la compra ni la cesión de la soberanía territorial, ofrece a Estados Unidos la hegemonía defensiva en la región.