El gobierno dirigido por Daniel Ortega y Rosario Murillo expulsó de sus cargos a la presidenta de la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ), Gloria Guadalupe Oquelí Solórzano, y al magistrado Óscar Fernando Chinchilla Banegas.
La expulsión ocurre 26 días después de que Honduras anunció su retirada de la CCJ, alegando un “reordenamiento institucional y saneamiento de las finanzas públicas”. Esta medida, según un comunicado de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional, permitiría liberar más de 700.000 dólares anuales para destinarlos a “prioridades ciudadanas”.
El régimen nicaragüense habría decidido expulsar a los magistrados hondureños por la pérdida de los privilegios inherentes a sus cargos, efecto de la salida de Honduras del órgano.
Gloria Oquelí ejercía desde el 30 de abril de 2026 la presidencia de la CCJ, según consta en un comunicado oficial del Sistema de la
Integración Centroamericana (SICA).
En tanto, Óscar Chinchilla, exfiscal hondureño, cumpliría diez años en el cargo en 2027.