Kenia, una niña pequeña que sufrió quemaduras graves tras la explosión en una fábrica de fuegos artificiales, continúa luchando por su vida en Fundaniquem. Los médicos, afortunadamente, han informado una mejoría que abarca aproximadamente el 60 por ciento de su cuerpo.
Con base en el diagnóstico, la niña deberá permanecer ingresada durante al menos dos a tres meses y tiene previsto someterse a varias intervenciones quirúrgicas. Además, el equipo médico que la atiende describe una evolución positiva: se encuentra estable, hay progreso con la ventilación mecánica y su presión arterial se mantiene dentro de los valores normales.