La selección argentina saltará a la acción ante Honduras en el Kyle Field de Texas como su primera prueba previa al Mundial. El encuentro, fijado para este sábado desde las 21 (hora argentina), contará con la ausencia de varios jugadores que siguen recuperándose de distintas lesiones, y el técnico del equipo rival fue consultado sobre si la Albiceleste habría realizado un pedido para “cuidar” a sus jugadores y evitar entradas fuertes.
José Francisco Molina, quien tomó el relevo de Reinaldo Rueda a comienzos de este año y afronta su segunda salida al banco de la Bicolor, respondió a la pregunta sobre una posible “petición especial” del campeón del mundo durante la conferencia de prensa. El entrenador dibujó una mueca de incomodidad ante la consulta, pero después lo descartó: “No. Vamos a jugar un partido que, para ellos, es preparatorio para el Mundial, y para nosotros es preparatorio de cara a los próximos compromisos que tendremos de la Nations League en septiembre”.
“A partir de ahí, es un partido de fútbol que tenemos que jugar, que tenemos que competir y lo haremos desde el máximo respeto y sin querer dañar a nadie, si es a lo que te refieres, como lo hacemos todos. No va a ser especial. No hay ninguna petición por parte de nadie en ese sentido”, añadió ante los medios internacionales.
Posteriormente, remarcó la necesidad de hallar la mejor versión del combinado centroamericano, que no triunfa en tres encuentros, y señaló que Molina asumió el mando en marzo pasado con un 2-2 frente a Perú: “Tenemos que seguir creciendo, seguir transmitiendo la manera de jugar, que los jugadores sigan asimilándola y podamos ser cada vez cada vez mejores y seguir creciendo como selección y equipo, compitiendo en cada partido y preparándonos de la mejor manera para lo que está por venir con el objetivo a largo plazo, que es claro para nosotros: la clasificación para el próximo Mundial”.