La biografía cinematográfica más reciente sobre Michael Jackson, denominada Michael, ha generado una marcada fractura entre quienes asisten a las salas y quienes analizan la obra desde la crítica, situándose como uno de los estrenos más comentados del año. Según el análisis de WIRED en español, la película ha desatado una suerte de “guerra cultural” en la red, con fanáticos que defienden al artista como un icono musical sin igual y con críticos que cuestionan la manera en que se cuenta su historia en la ficción.
Un eje central de la controversia radica en que la película parece suavizar, o incluso omitir, aspectos polémicos de la vida de Jackson, priorizando su talento musical y el recorrido que lo llevó a la cúspide de la fama. Este enfoque ha dado lugar a acusaciones de que el filme fabrica una versión “idealizada” del cantante, dejando fuera capas complejas de su legado y su vida personal.
Por otro lado, la reacción del público ha sido de gran entusiasmo en muchos casos, impulsando el rendimiento comercial de la película a pesar de que las críticas especializadas han sido más severas. El resultado es una polarización total: para algunos se trata de un homenaje necesario al Rey del Pop, mientras que para otros representa una narración incompleta que reabre el debate sobre la manera adecuada de contar las historias de figuras tan influyentes y controvertidas.