La angustia de miles de hogares llegó a un umbral crítico en las cercanías del Lago de Yojoa, ya que las lluvias intensas desataron un desbordamiento tan severo que las principales calles de paso se transformaron en corrientes de agua peligrosas.
El extremo más comprometido se ubica en la comunidad de La Pita, una vía clave que enlaza con la zona de El Diviso y da acceso directo al municipio de San José de Comayagua. El incremento del caudal amenaza con dejar aisladas de forma inminente a unas 2,000 familias de las aldeas La Pita, El Diviso, Laguna Seca y Buenavista.
Moverse por la zona se ha convertido en una odisea de alto riesgo, pues únicamente los vehículos de tracción doble logran avanzar con dificultad. Mientras tanto, niños, mujeres y adultos mayores se ven obligados a cruzar a pie, tomados fuertemente de la mano para no ser arrastrados por la fuerza del agua.
Ya llevan más de dos semanas enfrentando esta situación, que sobrepasó los esfuerzos comunitarios, por lo que la población exige la ayuda urgente del Gobierno Central y de la ENEE. Solicitan la regulación de las represas en la zona de Cañaveral para que el nivel del agua descienda antes de que las lluvias provoquen una tragedia lamentable.