Este viernes, un dron cayó en pleno día en el estacionamiento de un edificio de oficinas en Kiev, dejando al menos cuatro personas fallecidas y otras siete heridas, según informó el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
Según explicó Vitali Klichkó, el alcalde de Kiev, el dron causó daños en la fachada del inmueble y quebró varias ventanas. Klichkó señaló este balance poco después de las 15:00 hora local (12:00 GMT). Poco antes, se activaron las alarmas aéreas en la capital y, tras las sirenas, se escucharon varias explosiones.
Zelenski condenó el ataque y precisó que las fuerzas rusas también bombardearon un almacén de McDonald’s, entre otros blancos.
«Los rusos amplían constantemente su escalada: atacan a empresas estadounidenses y a otros negocios, centros de datos y proveedores de internet. Para Rusia, la vida cotidiana de la gente es en sí misma un objetivo. Todo ello debilita la capacidad de la gente para estar conectada, para estudiar y para trabajar», escribió Zelenski en la red social X.
Rusia ha estado atacando Kiev y otras ciudades ucranianas de forma sostenida a plena luz del día durante varias semanas.
En fases anteriores de la guerra, estos ataques de larga distancia solían limitarse a la noche y a las primeras horas de la madrugada.