El Departamento de Justicia de EE.UU. (DOJ, por sus siglas en inglés) presentó este miércoles una demanda contra la ciudad de San José (California) y su Policía por supuesta violación de la Segunda Enmienda al exigir tarifas de casi 1.600 dólares para obtener una licencia de porte de armas.
En la demanda, el DOJ sostiene que el cobro de 1.600 dólares por licencia supera las tarifas de ciudades de mayor tamaño del país como Nueva York, Washington D.C., Boston y Chicago.
La querella legal sostiene que la Corte Suprema ha determinado que las «tarifas exorbitantes», tal como las considera la administración de San José, violan la Segunda Enmienda porque niegan a los ciudadanos comunes su derecho a portar armas de fuego para su defensa personal.
Defienden la Segunda Enmienda
La fiscal general adjunta Harmeet K. Dhillon afirmó en un comunicado que la Constitución garantiza el derecho a portar armas para todos y no como un lujo reservado a unos pocos privilegiados.
«No hace falta ser abogado para reconocer que cobrar una tarifa varias veces superior al costo del arma misma es ilógico y constituye un intento inconstitucional de obstaculizar los derechos de los estadounidenses consagrados en la Segunda Enmienda», agregó.