Una jueza ecuatoriana dictó la libertad de 28 tripulantes pertenecientes a dos de, al menos, seis embarcaciones atacadas por Estados Unidos en el Pacífico durante las últimas dos semanas, por sus presuntos lazos con el narcotráfico, al concluir que no existían pruebas suficientes para iniciarles un proceso.
Los marineros pertenecen a las naves Montecristi, que fue interceptada y hundida el lunes pasado, y al Don Rufo, objeto de bombardeos el martes por la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental, en coordinación con las autoridades ecuatorianas.
El Comando Sur de Estados Unidos afirmó que las embarcaciones presuntamente funcionaban como plataformas flotantes para reabastecer de combustible a lanchas utilizadas para transportar droga hacia Estados Unidos.
Los bombardeos de EE.UU. a barcos de Ecuador
Asimismo, se les atribuyen posibles lazos con Los Choneros, la organización delictiva más antigua del país andino, vinculada al Cartel de Sinaloa de México y una de las cuatro agrupaciones ecuatorianas identificadas como terroristas por el Gobierno estadounidense.
Steven Alvia, representante legal de los tripulantes del Don Rufo, comentó a EFE que la Fiscalía no formuló cargos por carecer de pruebas suficientes contra los detenidos.
Fueron trasladados a una audiencia a la isla San Cristóbal, en Galápagos, en vez de ser conducidos a la ciudad portuaria de Manta, a la que habían llegado los tripulantes de las restantes embarcaciones.