El gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó este martes una solicitud de urgencia ante la Corte Suprema para permitir la utilización de un sistema controvertido que revisa minuciosamente los padrones electorales estatales con el objetivo de filtrar a las personas a las que el programa identifique como ciudadanos no estadounidenses.
La Administración Trump modificó el programa, conocido como SAVE (siglas en inglés de «Verificación Sistemática de Extranjeros para Beneficios»), que originalmente se concibió para aplicarse únicamente a personas que buscaban acceder a determinadas ayudas públicas.
La Administración Trump modificó el programa, conocido como SAVE (siglas en inglés de «Verificación Sistemática de Extranjeros para Beneficios»), que originalmente se concibió para aplicarse únicamente a personas que buscaban acceder a determinadas ayudas públicas.
El actual Gobierno estadounidense amplió las fuentes de datos que alimentan SAVE, incluyendo información relacionada con la Seguridad Social, y permitió a autoridades electorales estatales enviar grandes lotes de registros de inscripción de votantes, en lugar de limitar el uso a verificaciones caso por caso, como parte de su campaña para probar que existe fraude electoral masivo en el país.
Investigaciones posteriores revelaron que muchas de las personas que el sistema comenzó a catalogar como no estadounidenses eran, de hecho, estadounidenses.
Nueva petición ante la Corte
En junio, una jueza federal del Distrito de Columbia dictaminó que la versión renovada de SAVE era ilegal al entender que, por un lado, violaba las leyes de privacidad al emplear ciertos datos sin la debida autorización y también infringía normativas sobre el uso de información de la Seguridad Social, y, por otro, que creó un sistema que conllevaba un riesgo considerable al señalar a personas como no ciudadanos, poniendo así en peligro su derecho al voto.
La Fiscalía General de Estados Unidos afirmó en el escrito presentado ante la Corte Suprema que la decisión de la jueza es «indefendible» y que «amenaza la integridad de las próximas elecciones».