Con el objetivo de disminuir las pérdidas no técnicas del sistema eléctrico y promover la legalidad en el consumo de energía, las autoridades competentes han anunciado una tregua de 90 días para que todos los usuarios con conexiones irregulares regularicen su situación.
Durante estos tres meses, los abonados que se presenten de manera voluntaria en las oficinas de atención al público para registrar sus medidores o regularizar sus conexiones directas no recibirán multas, cargos retroactivos ni procesos penales por la vía judicial.
Las autoridades advirtieron que, al concluir este periodo de gracia, se realizarán operativos de inspección a gran escala e interrupción del suministro en todo el país, imponiendo fuertes sanciones económicas y presentando denuncias ante el Ministerio Público contra quienes persistan en conectarse de forma clandestina a la red eléctrica.