El mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, acudió este jueves a una fuente clave para el abastecimiento de agua en La Habana y comentó la dura coyuntura que atraviesa gran parte de la población de la ciudad, golpeada por los cortes de electricidad y, por ello, por la escasez de suministro hídrico.
La Oficina Presidencial informó en sus redes que Díaz-Canel pidió «ir arreglando el problema de suministro con la mayor celeridad posible» durante la visita, acompañado por miembros del Consejo de Ministros, «para revisar la estrategia que se está aplicando, incluso bajo la situación de apagones prolongados».
«Este tema figura entre los más críticos de una urbe en la que residen casi dos millones de habitantes», añadió el informe, que subrayó la visita a la fuente Paso Seco, donde se prioriza la recuperación, mantenimiento y rescate de recursos, especialmente los motores para impulsar el bombeo de agua.
La utilización de motores se presenta como una solución temporal mientras se logra que los puntos de bombeo operen con paneles solares, según señala el informe.