El US Open 2026 da inicio esta semana en Nueva York con una novedad económica sin precedentes para el circuito: la organización del torneo comunicó el pasado jueves una bolsa de premios récord de 108 millones de dólares, un 20% superior a la edición anterior. Los campeones individuales recibirán 5,5 millones de dólares cada uno, cifra que supera los 5 millones que cobró Carlos Alcaraz en 2025, cifra que hasta entonces era la más alta en la historia del tenis.
Según el diario deportivo Marca, la contrapartida de ese salto en los premios la pagan los aficionados en la taquilla. La Federación Estadounidense de Tenis (USTA), organismo que gestiona los derechos del último Grand Slam del calendario, fijó una estructura de precios que ubica al torneo muy por encima del resto de los majores.
Lo más llamativo: un abono para la primera jornada del cuadro individual, el domingo 30 de agosto, con acceso únicamente a las canchas exteriores de Flushing Meadows, tiene un valor de USD 323 por persona.
La cifra adquiere otra dimensión al ponerla en contexto con los otros tres majores del circuito. Por el mismo tipo de billete —primer día del cuadro individual, acceso básico al recinto—, el Open de Australia cobró USD 35 y Roland Garros pidió USD 45. Wimbledon, la cancha más prestigiosa del tenis mundial, fijó su precio en USD 44 para una jornada equivalente.