El número de hondureños que solicita refugio o asilo fuera de sus fronteras volvió a crecer: 262.913 personas requerían protección internacional al cierre del año anterior, según ACNUR. El Conadeh advirtió que muchas de estas personas podrían haber permanecido en Honduras con respuestas oportunas de seguridad, ayuda y acompañamiento.
La institución expresó su ánimo por el incremento de personas que buscan protección internacional y señaló que gran parte de ellas fueron víctimas de amenazas, violencia o desastres.
Según el informe Tendencias Globales 2025, de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), 94.449 personas ya obtuvieron la condición de refugiadas en distintos países, mientras 168.464 siguen con solicitudes de asilo esperando una resolución.
Los destinos principales para quienes buscan protección siguen siendo Estados Unidos, México, España y Costa Rica, países que absorben una parte de las solicitudes presentadas por ciudadanos hondureños.
La migración interna
Para la coordinadora de la Defensoría de Movilidad Humana del Conadeh, Elsy Reyes, la prioridad debe ponerse en atender a las personas mientras permanecen en Honduras, antes de que la migración se convierta en la única salida viable.
Reyes señaló que el desplazamiento interno suele ser la primera consecuencia de situaciones de riesgo que enfrentan miles de familias y que, cuando no existe una respuesta institucional efectiva, termina en migración forzada hacia otros países.
También insistió en la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección, asistencia humanitaria y reubicación para evitar que las víctimas permanezcan expuestas a las amenazas que las obligaron a abandonar sus comunidades.
Según ACNUR, cerca de 423,845 personas han experimentado desplazamiento interno en algún momento de sus vidas por distintos factores que afectan al país.
El fenómeno incluye familias que abandonan sus hogares por amenazas de estructuras criminales, conflictos vinculados con la violencia, desastres naturales y otras condiciones que ponen en riesgo su integridad o sus medios de subsistencia.
Para el Conadeh, estos datos muestran que el desplazamiento interno persiste y exige políticas públicas permanentes y una coordinación entre las instituciones del Estado.
Violencia asociada y efectos del cambio climático
Según explicó Reyes, la mayor parte de los desplazamientos internos tiene su origen en hechos de violencia vinculados con el crimen organizado y la delincuencia común.
Familias completas dejan sus hogares tras el asesinato de un familiar, amenazas de muerte, extorsiones o persecuciones por parte de grupos criminales presentes en distintas regiones del país.
En muchos casos, las víctimas intentan reubicarse primero con familiares o conocidos en otros municipios o departamentos. Cuando las organizaciones criminales logran ubicarlas de nuevo, el desplazamiento interno deja de ser una solución y la migración internacional pasa a ser la única opción para preservar la vida.