El FC Barcelona recupera la corona al proclamarse campeón de LaLiga por segunda campaña consecutiva. Lo lograron en el Camp Nou, ante una afición entregada a la causa: doblegar al Real Madrid y alzarse con el título. No hizo falta esperar mucho: en apenas nueve minutos ya habían tomado la delantera. A los 18 minutos, la sentencia de la primera mitad ya estaba prácticamente escrita. Dos goles, uno de Rashford y otro de Ferran. Eso bastó para doblegar a los blancos y hacerse con el título liguero, porque el marcador no volvió a moverse.
Los azulgranas recibían al eterno rival en su casa, con La Liga como gran objetivo de la noche a la vista. No querían prorrogar lo inevitable y menos cuando tenían la oportunidad de proclamarse campeones frente al Real Madrid. Un empate les habría bastado, pero ellos buscaban la victoria. Enfrente, un vestuario marcado por las polémicas que han sacudido al conjunto blanco en los días recientes. Un viaje de Mbappé a Italia, la confesión de Carreras acerca del golpe de Rüdiger y un enfrentamiento entre Valverde y Tchouaméni que dejó al uruguayo en el hospital. Estos acontecimientos parecen haber evidenciado una separación entre los jugadores y convertían a los blancos en la presa más apetecible para el Barcelona.
Vinicius inauguró la cuenta con el primer remate a portería de la cita, aunque el tiro salió mordido y Joan García atrajo sin problemas. Brahim fue el siguiente en acercarse al área contraria, pero no llegó a armar la volea. La primera maniobra de los azulgranas la gestó Fermín, que lanzó un balón largo hacia Rashford, pero Fran García logró desviar el intento. Otra buena oportunidad de Rashford que Asencio logró contener. Eso fue todo lo que necesitó el Barça para descifrar el tempo del partido. A la tercera llegó la diana. Fue a raíz de una falta próxima al borde del área. Rashford asumió la responsabilidad del lanzamiento. No falló y convirtió la primera conquista de los azulgranas.