FIFA reemplaza a Panini por Fanatics y la industria del coleccionismo deportivo atraviesa un auténtico terremoto institucional, tras más de seis décadas de dominio ininterrumpido de la marca italiana, que había fabricado los álbumes con las figuritas de cada Copa del Mundo.
Lo que debes saber:
El cierre de una era coincide con el centenario del primer Mundial
La alianza, iniciada en 1970, llegará a su fin tras la edición de 2030, para abrir paso a una colaboración estratégica con la corporación estadounidense Fanatics, que operará bajo su brazo Topps.
Este acuerdo exclusivo de larga duración, que tomará pleno efecto a partir de 2031, no se limita a cromos y figuras impresas, sino que mira con gran optimismo hacia el universo digital.
La FIFA pretende modernizar la experiencia del aficionado introduciendo productos innovadores, como el programa de parches para las camisetas de los jugadores debutantes, que se integrarán a cartas coleccionables únicas y autenticadas.
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Gianni Infantino, presidente de la FIFA, destacó que Fanatics es un referente en innovación y que su llegada al fútbol mundial permitirá generar “conexiones emocionales más profundas” entre los jugadores y sus seguidores.
El modelo que la firma ha consolidado en ligas como la NBA, NFL y la Fórmula 1 servirá de espejo para transformar la narrativa de los coleccionables en piezas de alto valor histórico dentro del mundo del fútbol.
Movimiento que favorece a las arcas del organismo rector del fútbol
La determinación de la FIFA tiene fundamentos financieros sólidos. Mientras que Panini veía ingresos sustanciales para las próximas Copas del Mundo, Fanatics prevé superar los 4.000 millones de dólares sólo en 2026.
La capacidad de crecimiento internacional que ofrece el fútbol fue el factor decisivo para que Michael Rubin, fundador de Fanatics, calificara este día como “histórico” para el porvenir de la compañía.

Uno de los principales atractivos del nuevo contrato será la introducción de las tarjetas “Debut Patch”. Bajo este formato, los futbolistas llevarán un parche especial en su camiseta durante su primer partido en un Mundial. Más tarde, ese parche se retirará y se pegará a una carta autografiada, convirtiéndose en un objeto codiciado por inversores y coleccionistas que buscan piezas irrepetibles.
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Aunque el cambio de licencia oficial se efectuará a partir de 2031, la FIFA adelantó que la utilización de parches usados en partidos empezará a probarse de forma experimental durante el Mundial de 2026.
Esto marca un periodo de transición en el que Panini continuará gestionando los derechos de los álbumes para 2026 y 2030, que serán las últimas entregas de la histórica colección italiana. Este año 2026 ya se recordará por ser el primero en incluir un total de 48 selecciones.
El anuncio llega en un marco de tensiones legales entre ambas compañías. En la actualidad, Panini y Fanatics mantienen demandas cruzadas en tribunales estadounidenses por acusaciones de monopolio y competencia desleal.

Esta contienda judicial subraya la intensidad del mercado de licencias deportivas, donde Fanatics ha conseguido desplazar a grandes nombres para concentrar los derechos de las ligas más importantes del mundo.
Para los aficionados, la noticia marca el inicio de una cuenta atrás. Los álbumes conmemorativos del centenario, previstos para 2030, cerrarán un ciclo de 60 años de tradición familiar, mientras que a partir de 2031 comenzará una era en la que la tecnología, la exclusividad y el coleccionismo de alto nivel definirán la forma en que el mundo vive la pasión por el fútbol.