El responsable de la política exterior de Estados Unidos, Marco Rubio, emprendió este miércoles un viaje con destino a Roma con la finalidad de recomponer la relación con el papa León XIV y con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, tras las duras críticas de Donald Trump.
Rubio, que es católico, aterrizará el jueves por la mañana en la capital italiana y se trasladará al Vaticano para mantener una audiencia con el pontífice, mientras que el viernes será recibido por Meloni antes de regresar a Washington.
León XIV, primer papa estadounidense de la historia y que ya antes de su elección, hace aproximadamente un año, había cuestionado las políticas migratorias de Trump, ha mantenido un desencuentro a distancia con el mandatario republicano, esta vez relacionado con la guerra en Irán.
El 7 de abril, el pontífice calificó de «inaceptable» la amenaza del presidente estadounidense de aniquilar «toda una civilización» en su contienda contra Irán, a lo que el mandatario respondió llamándolo «débil» y «pésimo en política exterior».
El republicano difundió además en sus redes una imagen generada por inteligencia artificial en la que aparecía como Jesucristo, lo que provocó la indignación de parte de la comunidad católica.
Nueva acometida de Trump contra el Papa
Una semana después, León XIV dio por zanjada la cuestión al asegurar que no teme a la Administración Trump ni tiene interés en debatir con el mandatario.
Sin embargo, Trump volvió a lanzar ataques contra el Papa esta semana, cuando ya se había hecho público el viaje de Rubio al Vaticano, y lo acusó de «poner en peligro a muchos católicos» al sostener que «cree que está bien que Irán posea un arma nuclear».
En una rueda de prensa el martes en la Casa Blanca, Rubio negó que el viaje a Italia esté motivado por ese encontronazo y explicó que quiere tratar con el Papa la distribución de ayuda humanitaria en Cuba, dado que el Vaticano ha funcionado durante años como mediador entre Washington y La Habana.