Las autoridades estadounidenses detuvieron a un ciudadano hondureño señalado como presunto participante en un violento caso de agresión sexual ocurrido en el estado de Nueva York.
El detenido responde al nombre de José Ignacio Bonilla García, de 32 años, y fue arrestado en Rosenberg, Texas, mientras viajaba en un autobús con destino hacia la frontera sur del país. La detención fue realizada por agentes federales tras una búsqueda activa.
De acuerdo con la Fiscalía del condado de Suffolk, Bonilla García es acusado de agredir a un hombre en las afueras de un restaurante en Amityville. La investigación detalla que ambos se habrían conocido previamente en un establecimiento tipo deli y posteriormente salieron del lugar durante la madrugada del 27 de marzo.
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Las autoridades señalan que la víctima, en estado de ebriedad, se desvaneció en la vía pública. En ese instante, imágenes de seguridad habrían registrado al sospechoso trasladando al hombre inconsciente hacia la parte trasera de un contenedor de basura, donde supuestamente se perpetró la agresión.
El informe añade que la víctima recobró el conocimiento durante el asalto; no obstante, el acusado supuestamente lo habría golpeado de nuevo con los puños y con un objeto de madera, dejándolo inconsciente otra vez antes de escapar.
Horas más tarde, un repartidor localizó a la víctima y notificó a los servicios de emergencia. Para ese momento, el sospechoso ya había abandonado el estado en un autobús con destino al sur del país.
Gracias a la labor de las autoridades federales, Bonilla García fue ubicado y detenido en Texas antes de arribar a la frontera. Posteriormente fue trasladado a Nueva York, donde compareció ante un juez.
El hondureño enfrenta cargos por violación en primer grado y agresión agravada, por lo que el tribunal ordenó su detención sin derecho a fianza. El fiscal del condado de Suffolk, Ray Tierney, afirmó que buscarán que el sospechoso enfrente todo el peso de la justicia.
Bonilla deberá comparecer de nuevo ante la corte el próximo 28 de mayo y, si fuese encontrado culpable, podría recibir hasta 25 años de prisión.
Por su parte, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) emitió una orden de detención para su eventual deportación una vez concluya el proceso judicial.