La medida tomada por el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, para poner en marcha operativos contra los inmigrantes y deportarlos provocó este lunes incertidumbre entre la comunidad venezolana que reside en el país, especialmente entre las miles de personas cuya situación migratoria aún no ha sido regularizada.
“Que se inicien operativos coordinados con la policía de Barranquilla para localizar a los inmigrantes ilegales: primero, aquellos que están cometiendo delitos; segundo, quienes no han regularizado su estatus migratorio, y de inmediato, deberán ser deportados”, afirmó el mandatario el domingo en Barranquilla, en la parte norte del país.
César González, venezolano y abogado migratorio residente en Colombia, declaró el lunes a The Associated Press que la preocupación entre la población venezolana es “muchísima”. “Ni siquiera hemos podido cuantificar cuántas personas nos han contactado para consultar sus opciones”, manifestó.
Colombia encabeza la recepción de la diáspora venezolana en la región, al acoger a 2,8 millones de migrantes de ese país, según cifras oficiales, de casi siete millones que han dejado Venezuela en más de una década, en medio de la crisis política y social.