Omukama Oyo Nyimba, uno de los reyes tradicionales más influyentes de Uganda y que pasó a la historia como el monarca más joven del mundo al ascender al trono con apenas tres años, murió anoche a los 34 años, informó este viernes su reino de Tooro.
La noticia dejó atónita a la población ugandesa, que desconocía que el rey padeciera enfermedad alguna y que hasta entonces solo había recibido un mensaje breve, publicado este jueves, en el que se indicaba que el soberano se encontraba en un “estado crítico” y se solicitaba al pueblo batoro que “mantenga a Su Majestad en sus oraciones”.
El soberano se convirtió en el rey más joven del mundo el 12 de septiembre de 1995, cuando, con apenas tres años, heredó el trono de su padre Kaboyo Olimi III, quien acababa de fallecer.