El titular de la cartera de Seguridad, Gerson Velásquez Aguilera, señala de forma preliminar que la masacre ocurrida en Trujillo podría tratarse de una ejecución y que las víctimas serían trabajadores de una plantación de palma.
“Esto no obedece a un conflicto agrario; es el resultado de una organización criminal. En la zona no solo operan sindicatos campesinos que ocupan tierras, sino que también existen estructuras criminales que han instrumentalizado a integrantes de algunas agrupaciones campesinas para perpetrar ilícitos”, afirmó el funcionario.
Velásquez Aguilera añadió que: “Parece una ejecución de personas enviada para dejar un mensaje de terror; esta red criminal podría registrarse también como una organización terrorista. Este hecho no quedará impune. Ante un hecho de esta naturaleza, toda la fuerza del Estado estará enfocada en su localización y en su captura”.