El piloto neerlandés superó con notable facilidad a los cien pilotos aficionados que habían salido por delante de él en un circuito acondicionado en Silverstone.
Parecía volver tres años atrás, a 2023, cuando Max Verstappen estaba solo en su propio mundo dentro de la Fórmula 1.
En Silverstone, el martes 16 de septiembre, no se enfrentó a sus colegas de la máxima categoría, sino a cien pilotos aficionados en una colorida carrera de karts.
El desafío consistía en vencer una prueba de 30 vueltas (o un máximo de 75 minutos) partiendo desde la posición 101, la última en la parrilla de salida, frente a 100 rivales de 40 países distintos. Entre ellos se encontraban celebridades, creadores de contenidos, atletas patrocinados por Red Bull e incluso periodistas.