El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos ha adjudicado un contrato de 16,7 millones de dólares para la compra de 6.000 pares de guantes capaces de propinar dolorosas descargas eléctricas, asegurando que serán utilizados por sus agentes para controlar a detenidos y manifestantes que se resistan.
La agencia prosiguió con la compra a pesar de la oposición de grupos defensores de los derechos civiles y legisladores demócratas, quienes aseguran que no se puede confiar en que los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas ( ICE por sus iniciales en inglés) los utilicen de manera adecuada.
Un aviso publicado el jueves en una base de datos federal indicaba que el ICE celebró un contrato sin licitación para la compra de los guantes a Compliant Technologies LLC, una empresa con sede en Kentucky. El acuerdo incluye la adquisición de 6.000 dispositivos, además de equipo y servicios de apoyo durante los próximos seis meses.