Vogue ha publicado detalles de la boda íntima de Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo, y tras varios rumores se ha confirmado que fue real y estuvo rodeada de varios elementos que simbolizan su relación.
La ceremonia civil se llevó a cabo en su casa, situada en Cascais, Portugal, donde la pareja lució prendas de Gucci como símbolo del lugar donde se conocieron por primera vez, cuando Georgina trabajaba para la reconocida marca de moda.
Los atuendos elegidos ese día mantuvieron un estilo sobrio y muy casual, acorde con la vida de lujo que llevan.
Su unión coincidió con el décimo aniversario de la pareja, un día que deseaban conmemorar su amor y su historia juntos en un marco íntimo y familiar, para que sus hijos lo guardaran como un recuerdo.
Tras el acto legal, la familia de CR7 se desplazó hasta la Capilla de Nuestra Señora de los Dolores para bendecir su matrimonio.