El responsable del Comando Sur de Estados Unidos, Francis Donovan, llegó este lunes a Venezuela para coordinar esfuerzos de cooperación orientados a la reconstrucción del país tras los devastadores sismos del 24 de junio, y para ello se reunió con la presidenta encargada, la chavista Delcy Rodríguez, junto a otros funcionarios de Caracas.
Las dos naciones están trabajando en una «nueva agenda de cooperación que facilite la reconstrucción de la infraestructura dañada» en la región devastada de La Guaira (norte, aledaña a Caracas), según la cadena estatal Venezolana de Televisión (VTV), que difundió imágenes del encuentro.
Donovan contó con la compañía del encargado de negocios en Venezuela, John Barrett, y del mayor general Kevin Jarrard, responsable de vigilar las labores de rescate y salvamento de los equipos de misión estadounidenses, indicó el medio público.
De su lado, la delegación venezolana estuvo formada por los ministros del Interior y de Defensa, Diosdado Cabello y Gustavo González, respectivamente, así como por el vicecanciller para Europa y Norteamérica, Oliver Blanco, y el jefe de la misión diplomática en Washington, Félix Plasencia.
La reunión también buscó coordinar las operaciones de rescate, la asistencia humanitaria y la logística, según el equipo de prensa de la presidenta venezolana, quien asumió el cargo hace seis meses tras la captura de Nicolás Maduro en Caracas por parte de Estados Unidos.
Desde entonces, el gobierno interino liderado por Rodríguez ha mantenido una cooperación estrecha con la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, para temas como la apertura de sectores estratégicos venezolanos, como el petróleo, la minería y la electricidad, al capital extranjero.
El jueves, Rodríguez afirmó que sostiene conversaciones con el Departamento de Estado de EE.UU. y con el FMI para «recuperar recursos» que hagan posible la reconstrucción.
También afirmó que su gobierno ha estado en contacto con el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial, los cuales «ya han ofrecido cooperación no reembolsable para apoyar el proceso de recuperación», así como «líneas de créditos» para Venezuela.
Los sismos, de magnitud 7,2 y 7,5, han dejado al menos 3.535 muertos y 16.740 heridos, así como 17.854 personas sin vivienda, según el balance oficial actualizado este lunes, que mantiene en 856 los edificios afectados y 190 los colapsados.