El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de EE.UU. arrestó a más de diez mil personas en los últimos cinco días, un ritmo que casi duplica el registrado a principios de año, como parte de una estrategia impulsada por la Administración de Donald Trump para endurecer la aplicación de las leyes migratorias, informó este miércoles The New York Times.
De acuerdo con el diario, que cita documentos internos y entrevistas con funcionarios federales, la dirección del ICE ha instruido a sus responsables regionales a intensificar la búsqueda y captura de inmigrantes potencialmente deportables. Los arrestos se han llevado a cabo durante controles migratorios, inspecciones de tránsito y operativos en la vía pública.
La cifra de detenciones pasó de aproximadamente 1.000 por día a comienzos de este año a cerca de 2.000 por jornada, un objetivo que, según tres funcionarios citados por el diario, la Casa Blanca habría comunicado a los agentes.
Uno de los responsables advirtió, sin embargo, que no está claro cuánto tiempo podrá sostenerse ese ritmo de actividad.
Ofensiva migratoria
A diferencia de operaciones previas, ampliamente anunciadas en ciudades como Chicago o Los Ángeles, el reciente incremento de las detenciones se ha llevado a cabo con un perfil más discreto, sin grandes despliegues públicos, después de que la Administración ajustara su estrategia ante las críticas provocadas por operaciones de alto impacto en meses anteriores, indicó el diario.
El incremento de las detenciones se produce mientras Trump continúa empujando para acelerar una política de deportaciones en masa, uno de los compromisos centrales de su segundo mandato.