El Gobierno de España tomó este martes nuevas medidas para acelerar la devolución de miles de migrantes que aún se encuentran en Ceuta tras la entrada masiva a ese enclave español en el norte de África desde Marruecos a finales de julio.
La prioridad pasa por «la devolución y la repatriación de la mayor cantidad de las personas, mayores y menores (de edad), teniendo en cuenta que hay que hacerlo respetando el ordenamiento jurídico y los derechos humanos», afirmó en rueda de prensa el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres.
Más de 70.000 migrantes irrumpieron entre el 30 y 31 de julio en el diminuto territorio de 18,5 km2, la mayor parte a nado o a pie, y muchos regresaron a Marruecos en las horas siguientes.
Sin embargo, entre un 5% y 10% de ellos, es decir, entre 3.500 y 7.000 migrantes, muchos de ellos menores no acompañados con protección especial, permanecen en Ceuta, encontrando obstáculos para obtener comida, agua, refugio y servicios sanitarios, lo que ha llevado a que la ciudadanía ceutí denuncie problemas de seguridad e higiene.
Las autoridades españolas deben identificar a cada persona para valorar si tiene derecho a asilo, o, en su caso, activar el protocolo de repatriación, un proceso que, según el Gobierno de Ceuta, avanza con gran lentitud.
Para agilizarlo, el consejo de ministros aprobó un «mando único» para Ceuta, que recaerá en el ministro Torres, lo que permitirá «que las capacidades del Estado y las capacidades de todas las administraciones trabajen de manera coordinada y eficaz», indicó la portavoz del Gobierno, Elma Saiz.
A la vez que se acelera la tramitación de expedientes, se irá «trabajando con la respuesta humanitaria y de acogida que tiene que darse a quienes solicitan asilo o a quienes son menores no acompañados» y no pueden ser devueltos, indicó Torres.
El Gobierno ya dispuso la semana pasada la creación de centros de acogida para 1.800 migrantes, pero se activarán «nuevas plazas de atención humanitaria (…) en aras a recobrar la normalidad en Ceuta», dijo Saiz.
Ceuta, que junto al otro enclave español de Melilla son las únicas fronteras terrestres europeas con África, tiene una excepción específica dentro del espacio europeo Schengen que impide que las personas viajen a la península sin control fronterizo.
El futuro de los migrantes ha desencadenado una batalla política entre el gobierno de izquierda y la oposición de derecha y extrema derecha, que reclama la devolución de todos ellos, incluidos los menores.
Hay un «orden y leyes internacionales», recordó Torres, al asegurar que quien quiera «decir eso por populismo o porque quiere ganar o arañar algún voto, se está equivocando».