El petróleo volvió a superar la barrera de los 90 dólares y el WTI registró ascensos marcados, luego de que las presiones cruzadas entre Donald Trump y el régimen de Teherán frenaran la posibilidad de un pacto pacífico para reabrir por completo el estrecho de Ormuz.
Los mercados energéticos mundiales atravesaron una nueva fase de volatilidad y tensión. El precio internacional retomó la senda alcista conforme las negociaciones entre Estados Unidos e Irán se estancan y se eleva la retórica bélica en torno a uno de los puntos de navegación más estratégicos del mundo: el estrecho de Ormuz.
La referencia Brent, marcador para los mercados europeos y globales, mostró incrementos que lo empujaron por encima de 90 dólares en su máximo intradía.
Paralelamente, el petróleo intermedio de Texas, referente principal para el mercado estadounidense, se situó entre 82 y 84 dólares por barril, acumulando notables alzas tras haber rebasado cerca de un 5% al inicio de la semana.

Aunque en la plataforma de negociación de contratos a futuros el WTI exhibía ligeras oscilaciones a corto plazo y se movía alrededor de 81,94 dólares a primera hora de este martes, la trayectoria general de los mercados de materias primas continúa fuertemente condicionada por la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio.
El principal motor de este ascenso es el bloqueo y las fricciones logísticas en el estrecho de Ormuz, una vía por la que históricamente circula cerca del 20% del comercio mundial de petróleo.
En días recientes, Teherán volvió a puntualizar una serie de condiciones para permitir la libre navegación marítima y levantar las restricciones.
Entre estas demandas iraníes figuran la retirada inmediata de las sanciones económicas de Estados Unidos, el fin del bloqueo naval ordenado por Washington, la liberación de fondos congelados en el exterior y la insistencia en reparaciones por daños de guerra.