Durante el Mundial 2026, un guardameta se llevó todas las miradas por su rendimiento bajo los tres palos y por su historia personal. Con 40 años, Vozinha emergió como la figura central del torneo y recibió una nominación al Balón de Oro. Su huracán de popularidad hizo que pasara de unos 50.000 seguidores a más de dos millones en las redes sociales, y Estados Unidos concedió a su madre una visa para que pudiera viajar y ver a su hijo durante la competición. Hoy, el futbolista reflexiona sobre su vida después del torneo y la fama repentina que lo acompañó.
En una charla con The Observer, el portero analizó el costo de la fama y cómo ha transformado su existencia: “Ya no tengo la intimidad de antes; o al menos la tengo mucho menos. Salgo, voy a comer fuera y siempre hay alguien que quiere hacerse una foto, pedir un autógrafo, o incluso grabarme. Eso es lo que más ha cambiado en mi vida, y no creo que pueda evitarlo”.
El Mundial catapultó a Vozinha a la notoriedad, y ese ascenso también dejó huella en las redes sociales. “Un miembro del equipo de catering se me acercó para decirme que tenía millones de seguidores. No sabía de qué hablaba; pensé que era una broma, pero insistió. Más tarde, fui a atender a la prensa en la zona mixta y una periodista de CazéTV me preguntó si sabía lo que pasaba”, rememora. Ella le mostró su teléfono y fue entonces cuando vio que superaba el millón de seguidores. Decidió desactivar las notificaciones de Instagram para no caer en la tentación de estar pendiente de cada nuevo seguidor.
Durante la entrevista, el guardameta también habló de las colaboraciones con marcas durante la Copa del Mundo: “Sé que en el torneo hubo muchas empresas interesadas en trabajar conmigo, pero mientras disputábamos los partidos solo realicé una colaboración promocional, con UFL Mobile. No sé qué ofertas podrían surgir en el futuro, pero por ahora no quiero trabajar con marcas de tabaco, alcohol ni apuestas”.