A poco más de una semana del trágico choque registrado en la zona de El Rodeo, Comayagua, la Policía Nacional informó que cuatro agentes siguen hospitalizados en cuidados intensivos por la gravedad de sus lesiones, y que el conductor señalado como responsable deberá enfrentar el proceso penal bajo la medida de prisión preventiva.
El portavoz de la Policía Nacional, Edgardo Barahona, comunicó que de los 29 policías que resultaron heridos en el siniestro, la mayor parte ya recibió alta médica y prosigue su recuperación desde sus domicilios. Sin embargo, solo cuatro uniformados permanecen hospitalizados bajo vigilancia médica estricta debido a la complejidad de su estado de salud.
Barahona dijo que, dada la magnitud de las lesiones, algunos de los agentes podrían sufrir secuelas permanentes. Serán los especialistas quienes valorarán su evolución y si podrán volver a desempeñar sus funciones dentro de la institución al concluir su proceso de recuperación.
El portavoz añadió que hay confianza en que los policías sigan evolucionando de forma favorable durante las próximas semanas. Mientras tanto, la institución mantiene un seguimiento constante de su estado de salud y ofrece apoyo tanto a los agentes heridos como a sus familiares.
La tragedia se presentó el 17 de junio pasado en la carretera CA-5, a la altura de El Rodeo, Comayagua, cuando un autobús de la Policía Nacional chocó contra una rastra y una grúa, desencadenando uno de los siniestros más mortales en la historia reciente de la institución.
El choque se llevó la vida de siete policías: Delmis Espinoza, Keylin Benevides, Esmelin Herrera, Adonis Vallecillo, Nelson Sosa, Xiomara Zúniga y Dulce Suárez, quienes regresaban de una misión vinculada a la entrega y retirada de uniformes policiales cuando ocurrió el trágico incidente.
Con el avance de las pesquisas, un juez llevó a cabo la audiencia inicial contra Francisco Javier Fernández Castro, conductor de la grúa implicada en el suceso. El tribunal dictó auto de procesamiento con prisión preventiva al considerar que existen indicios suficientes en su contra.
Antes de la resolución, el imputado permanecía bajo custodia judicial. Con la decisión del tribunal, continuará privado de libertad durante las próximas etapas del proceso penal por lo ocurrido en Comayagua.