La variación potencial en el costo de la electricidad dependerá de la evolución de los costos internacionales y de las condiciones de generación que registre el país en los próximos meses, explicó Leonardo Deras, comisionado de la Comisión Reguladora de Energía eléctrica (CREE).
El funcionario señaló que la situación internacional representa un factor de riesgo para el costo de la energía, en particular por su posible impacto en los combustibles utilizados para la generación térmica.
Deras indicó que la CREE ha venido aplicando un mecanismo de diferimiento del 6% en cada trimestre, con el objetivo de distribuir gradualmente determinados costos dentro del sistema eléctrico.
Si las cotizaciones internacionales continúan subiendo, la presión acumulada podría trasladarse a la tarifa que pagan los usuarios. “Un incremento que pudiera estar arriba de los 90 dólares son costos adicionales que pagará la empresa distribuidora y pasárselos a los abonados”, explicó el comisionado.
El precio de los combustibles constituye uno de los elementos que inciden en los costos de generación eléctrica, por lo que cualquier variación en los mercados internacionales puede repercutir en el sistema hondureño.
La prolongación de las tensiones bélicas en Medio Oriente mantiene abierta la posibilidad de nuevas fluctuaciones en los precios internacionales de la energía y los combustibles.
Vísperas de reajustes
En este escenario, la evolución de los mercados durante los próximos meses será determinante para establecer cuánto deberán pagar los consumidores hondureños por el servicio eléctrico entre octubre y diciembre.
Deras señaló que también existe la posibilidad de que se mantenga una situación de estabilidad que permita proyectar una tarifa sin aumentos para el último trimestre del año. La decisión dependerá de las condiciones que prevalezcan cuando corresponda realizar el cálculo tarifario.
Otro de los factores considerados por la CREE es la composición de la matriz de generación eléctrica del país. Deras indicó que alrededor del 40% de la generación corresponde a fuentes térmicas, mientras que el 60% proviene de fuentes renovables.