El mensaje de Nasry Asfura dirigido a los trabajadores de la salud se centró en una afirmación contundente: las obligaciones económicas pueden esperar, pero la atención que requieren los pacientes hoy no puede posponerse para mañana. “Ustedes recibirán su salario, pero ellos no recuperarán la salud, porque la salud no es retroactiva”, comentó.
Con esa exhortación, Asfura invitó al personal sanitario a valorar el impacto directo que podría tener una suspensión de labores sobre los pacientes. Su planteamiento es que, aunque los salarios pendientes puedan abonarse después, una consulta, un tratamiento o una atención médica que no se brindó en el momento oportuno no puede compensarse de la misma manera.
La observación se produce en medio de las protestas del personal sanitario por el cumplimiento de compromisos económicos, mientras las autoridades buscan garantizar la continuidad de los servicios de salud. El mandatario aseguró que los trabajadores recibirán el dinero que se les debe, pero insistió en que la atención de los pacientes requiere respuestas inmediatas.
La frase “la salud no es retroactiva” se convirtió así en el eje del llamado del mandatario, quien pidió poner en el centro de la discusión a quienes acuden a los hospitales y centros de salud en busca de atención. Su argumento es directo: un pago atrasado puede llegar después, pero una necesidad médica no siempre puede esperar.