La plantilla belga sumó un triunfo decisivo por 3-0 ante Turquía en la tercera jornada de la Liga de las Naciones, impulsado por la destacada actuación de su capitán Kevin De Bruyne.
De Bruyne emergió como la figura determinante del choque, al convertir dos de los tres goles del conjunto local, destacando una diana lograda con un disparo directo a la escuadra. Por su parte, el delantero Romelu Lukaku se encargó de sellar la goleada para el equipo dirigido por Mark van Bommel, asegurando tres puntos estratégicos en sus aspiraciones por avanzar a los cuartos de final del certamen.
En contraste, la selección de Turquía sumó su tercera derrota consecutiva en el grupo, colocándose en una posición comprometida en la tabla de posiciones y quedando en riesgo de descenso de categoría dentro del torneo continental.