La escuadra de Surinam logró imponerse este viernes por un ajustado 2-3 frente a Honduras en un encuentro de la fase de grupos de la Liga de Naciones de la Concacaf, un estreno particularmente amargo para el técnico español José Francisco Molina.
Con un fútbol eficaz y una mayor posesión del balón, Surinam asumió la iniciativa durante la mayor parte del choque disputado en el Estadio Nacional José de la Paz Herrera, en Tegucigalpa, bajo la intervención del árbitro mexicano Fernando Hernández.
La recompensa llegó para Surinam en el minuto 17 gracias a la anotación de Justin Lonwijk.
Los discípulos del técnico Molina respondieron con un tanto de Dereck Moncada en el 51′, quien incluso dejó una asistencia antes de retirarse por una lesión.
Tres minutos después, a los 53′, Moncada lanzó un pase desde la mitad del campo hacia Bryan Róchez, quien, aprovechando su velocidad y potencia, se adentró entre dos defensores y remató por encima del guardameta caribeño Etienne Vaessen para darle la vuelta al marcador y colocar el 2-1.
El encuentro se volvió más parejo, con Surinam buscando la igualada, la cual no tardó en aparecer. En otro contragolpe, Denzel Jubitana dejó el marcador 2-2 en el minuto 38.
En la segunda mitad, Honduras, que mostraba superioridad en la medular y en el ataque, salió al terreno con mayor determinación, jugando a ritmo veloz pero con escasos remates a la portería de Surinam.
La selección caribeña apostaba por la anticipación para recuperar la pelota y sorprender cuando la defensa hondureña le permitía hacerlo.
En el minuto 66, Surinam volvió a ponerse en ventaja, 2-3, tras un remate de Jubitana. El balón rozó la espalda de Luis Palma y desconcertó al portero Edrick Menjívar, que no logró evitar el tanto del triunfo visitante.