El Banco Central de Honduras (BCH) incrementó la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 25 puntos básicos, dejándola en 6.0%, con el objetivo de frenar las presiones inflacionarias y sostener la estabilidad macroeconómica del país.
La decisión tiene origen en la subida de la inflación interanual, que pasó de 4.2% en enero a 6.2% en agosto, superando el rango meta fijado. El BCH atribuye buena parte del repunte al alza de los precios de alimentos y energía, cuya inflación pasó de 2.0% a 10.0% durante ese periodo, además de los efectos de factores externos y la sequía vinculada a “El Niño”.
A pesar del entorno inflacionario, el BCH señaló que la actividad económica mantiene un desempeño favorable, con un crecimiento del IMAÉ 4.4% en julio, un incremento del 8.0% en el crédito bancario al sector privado y reservas internacionales netas históricas de 11,515.6 millones de dólares. El organismo indicó que continuará ajustando sus políticas para contener nuevas presiones sobre los precios y sostener la estabilidad económica.
Boletín de Prensa
No. 84/2026
CON EL FIN DE AMINORAR LAS PRESIONES INFLACIONARIAS PERSISTENTES, EL BCH ELEVA LA TASA DE POLÍTICA MONETARIA A 6.0% Y PROPICIA CONDICIONES PARA MANTENER LA ESTABILIDAD MACROECONÓMICA
1. El Directorio del Banco Central de Honduras (BCH) en su sesión ordinaria del 18 de septiembre de 2026, decidió subir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 25 puntos básicos (pb) hasta 6.00%, sustentándose en una evaluación de riesgos internos y condiciones financieras externas, actuando de forma preventiva y calibrada sin afectar de manera significativa el dinamismo de la actividad económica. Para esta decisión se consideró lo siguiente:
i. El marcado aumento de los precios internacionales del petróleo y de los alimentos desde la primera mitad del año, influenciado por tensiones geopolíticas y la imposición de aranceles comerciales, ha provocado un repunte global de la inflación por encima de las metas de muchos bancos centrales, tanto en economías avanzadas como en la región. De igual modo, las perspectivas de crecimiento económico mundial se han visto reducidas por un alto grado de incertidumbre.
ii. En el plano nacional, la inflación interanual se aceleró de 4.2% en enero a 6.2% en agosto, situándose por encima de la banda meta (4.0% ± 1.0 pp) debido a shocks externos, sumados a los efectos de la sequía provocada por “El Niño”. En particular, la inflación núcleo (excluye alimentos y energía) cayó de 3.0% en enero a 2.3% en agosto, representando 36.0% del total de la inflación, ubicándose dentro de la meta, en gran medida gracias a la conducción de la política monetaria con una mayor absorción de excedentes de liquidez mediante sus Operaciones de Mercado Abierto (OMA). Así, el mayor impulso se dio en la inflación de alimentos y energía, que pasó de 2.0% en enero a 10.0% en agosto, vinculado principalmente a choques de oferta de origen externo y climático, explicando un 57.0% del total inflacionario.
iii. Cabe señalar que la mayoría de los indicadores de corto plazo de la actividad económica continúan mostrando un desempeño favorable, impulsados por el dinamismo del consumo y la inversión privada. El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) creció un 4.4% en julio, el crédito bancario al sector privado registró un alza interanual de 8.0% en agosto, las remesas recibidas totalizaron USD 9,495.0 millones y las reservas internacionales netas (RIN) alcanzaron un nivel histórico de USD 11,515.6 millones, equivalentes a 6.6 meses de importaciones de bienes y servicios al 14 de septiembre de 2026.
2. En este marco, el Directorio del BCH comunica que las políticas monetaria y cambiaria se están ajustando de forma conjunta para preservar la estabilidad macroeconómica, permitiendo al mismo tiempo que el comportamiento del tipo de cambio se adapte de manera moderada y ordenada conforme a los fundamentos macroeconómicos. Además, el leve ajuste de la TPM contribuye a moderar presiones inflacionarias adicionales por la demanda agregada y por efectos de segunda vuelta derivados del aumento en los precios de los combustibles, con el objetivo de mantener la trayectoria de la inflación subyacente dentro del rango de tolerancia para 2026, cuyo valor en agosto fue de 3.74%. Asimismo, estas medidas ayudan a que las expectativas de inflación a 12 y 24 meses de los agentes económicos se mantengan ancladas dentro de dicho rango de tolerancia.
El BCH reafirma su compromiso de seguir evaluando de forma constante la evolución de las variables macroeconómicas, tanto de contextos internacionales como nacionales, con la finalidad de tomar las decisiones necesarias para sostener la estabilidad de precios y fortalecer la posición externa del país.