El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, repartió sumas en efectivo que sumaron 135.000 dólares entre tres de sus colaboradores más cercanos en la Casa Blanca, según los datos financieros de los funcionarios, lo que provocó cuestionamientos entre expertos en ética respecto a la legalidad de esos pagos.
Natalie Harp, Margo Martin y Chamberlain Harris, tres asesoras jóvenes con acceso habitual al mandatario, afirmaron haber recibido 45.000 dólares cada una por parte de Trump bajo la figura de «regalo en efectivo por las fiestas», según las investigaciones de medios como el Washington Post y Politico.
Las sumas representan aproximadamente el 30 % de los 150.000 dólares que cada una percibe anualmente por sus puestos en la Casa Blanca, según los documentos difundidos por los medios locales.
Las declaraciones financieras, publicadas por la Administración la semana pasada, señalan a Trump como la fuente de esos pagos.