El 18 de noviembre pasado, España selló su pasaporte para el Mundial 2026 al empatar frente a Turquía. En ese partido, Marcos Llorente ocupó la titularidad: “Estoy muy contento de volver, de arrancar desde el inicio, y con el objetivo claro de avanzar al Mundial.”
Creo que es un momento muy bonito de la selección y hay que disfrutarlo”, declaró después del partido. Menos de 10 meses después, y tras conseguir el mayor trofeo de todos, la Copa del Mundo, culminando ese “momento bonito”, el futbolista del Atlético de Madrid ha hecho lo más inesperado: se retira, con solo 31 años, de la selección española.
“Lo tenía ya pensado desde antes de venir. Creo que sí que es el momento de cerrar esta etapa que ha sido maravillosa, este último Mundial. (…) Creo que, por mi vida, por mi familia, creo que es el momento de dar un paso al lado. Ojalá sea ganando. Después del Mundial, llamaré a Luis y le daré las gracias por haberme hecho campeón del mundo.”
Pero siento que ha llegado el momento de dejar esto a un lado”, asegura en un vídeo publicado ahora mismo, grabado el mismo día de la final del Mundial frente a Argentina, justo antes del encuentro. “Vimos el amanecer junto a él el día de la final; ya sabía cosas y el cierre no podría haber sido mejor”, añaden sus compañeros en la selección nacional.
Llorente, entre los futbolistas más mediáticos y controvertidos de la selección —por defender rutinas de salud y teorías conspirativas sin base científica—, pone fin a seis años en la selección española, con unos números que no pasarán a la historia: 27 partidos, 0 goles, 13 victorias y 12 empates. Así ha sido su trayectoria.