En una hazaña de rescate notable, dos trabajadores que habían quedado atrapados durante diez días dentro de un túnel en Nepal fueron rescatados con vida; sus nombres son Sanjay Sah y Kabir Maharjan.
Lo esencial que conviene conocer:
Un milagro increíble
La emergencia se desató en las instalaciones de la Central Hidroeléctrica Trishuli 3A, situada en el distrito de Nuwakot, al norte de Katmandú, la cual sufrió el colapso debido a las intensas riadas e inundaciones que afectaron a Nepal desde finales de agosto.
El hallazgo de los sobrevivientes se produjo en un punto crítico de la operación, cuando las labores de rescate empezaban a enfocarse principalmente en localizar y rescatar a las personas vivas.
El temporal devastador anterior provocó deslizamientos de tierra a gran escala y avalanchas de lodo que sepultaron los accesos subterráneos, dejando tras de sí una cifra trágica de cientos de fallecidos y miles de desaparecidos en toda la región.
Síguenos en nuestra cuenta de TikTok haciendo clic aquí: HCH Televisión Digital
La fase decisiva de las tareas de búsqueda se produjo al percibirse débiles voces humanas que procedían de las profundidades de la infraestructura subterránea.
Ante estas señales de vida, efectivos del Ejército de Nepal y de la Policía Armada intensificaron las maniobras para entablar un contacto verbal directo con los atrapados, asegurándoles que el rescate estaba en marcha mientras intentaban abrirse paso entre los escombros.
Las maniobras de rescate, de gran complejidad, requirieron el despliegue de maquinaria pesada, excavadoras e incluso el uso controlado de explosivos para despejar el bloqueo de rocas y lodo.
Apoyo significativo de múltiples actores
Asimismo, la coordinación táctica contó con el respaldo estratégico de un grupo de WhatsApp integrado por más de 500 ingenieros, funcionarios y especialistas, quienes aportaron asistencia técnica y planos topográficos para guiar el avance en zonas de alto riesgo.
Según la Asociación Independiente de Productores de Energía de Nepal, la tragedia afectó gravemente a varias centrales hidroeléctricas en la cuenca del río Trishuli.
Se estimaba inicialmente que decenas de operarios permanecían atrapados en la planta subterránea de Trishuli 3A, mientras que el número global de desaparecidos en proyectos energéticos de la zona asciende a cientos de personas debido al colapso de la infraestructura.

Quizás te interese leer: El director de una modesta escuela en Nepal evacuó a 900 alumnos antes de que la inundación devastara todo
Las autoridades militares informaron que las riadas modificaron de forma severa la geografía y la configuración interna de la red de túneles, acumulando más de dos millones de toneladas de sedimentos y escombros.
Este panorama transformó la intervención en un reto extremo para las brigadas de salvamento, distanciándose notablemente de un bloqueo convencional e incrementando el peligro de nuevos derrumbes.
A pesar de las condiciones adversas del terreno, la extracción exitosa de los dos operarios ha renovado las esperanzas de los equipos de rescate. Las brigadas en Nepal continúan inspeccionando las galerías subterráneas y cámaras de seguridad de otras cinco instalaciones hidroeléctricas afectadas, con la expectativa de localizar a más trabajadores que podrían haberse refugiado en espacios con acceso a bolsas de aire o reservas de agua.