La directora ejecutiva del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Gabriela Castellanos, expresó una severa crítica respecto a la manera en que las autoridades hondureñas reciben a sus compatriotas que regresan tras ser deportados desde Estados Unidos.
Castellanos cuestionó que, a la llegada, los hondureños sean recibidos en los aeropuertos con kits de bienvenida y mensajes de solidaridad, pero luego deban enfrentarse de nuevo a un país marcado por el desempleo, la precariedad y la violencia.
A su entender, esa dicotomía pone al descubierto una realidad que no admite maquillaje con gestos simbólicos, pues muchos de los deportados regresan al mismo entorno que, según Castellanos, contribuyó a que miles de hondureños optaran por abandonar el país en busca de mejores oportunidades.