Las autoridades venezolanas actualizaron este sábado el balance del devastador doble sismo, de magnitudes 7,2 y 7,5, que sacudió el norte del país el 24 de junio pasado. Según el informe oficial más reciente, la cifra de víctimas mortales ascendió a 1.430 personas, mientras que 3.238 resultaron heridas, en una de las peores tragedias naturales registradas en la historia reciente de Venezuela.
Las labores de localización y salvamento prosiguen incansablemente en las áreas más devastadas, principalmente en La Guaira, donde sigue habiendo personas atrapadas entre los escombros. Intervienen equipos de emergencia de al menos 17 países, además de organismos internacionales, para hallar posibles sobrevivientes, aunque las probabilidades se reducen a medida que transcurren las horas.
El Ejecutivo afirmó que la prioridad continúa siendo rescatar con vida a quienes siguen desaparecidos. Asimismo, desplegó alrededor de 14.000 efectivos para asegurar la protección y apoyar las labores de emergencia, mientras se avanza en la restitución de servicios esenciales como la electricidad y el suministro de agua en las zonas afectadas.
Entretanto, continúan registrándose réplicas que mantienen en alerta a la población y complican los trabajos de rescate. La ayuda humanitaria internacional sigue llegando al país con rescatistas, hospitales de campaña, maquinaria especializada y suministros para atender a miles de familias afectadas por la catástrofe.