El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos advirtió hoy que la usurpación de sus territorios y el desplazamiento forzado agravan la vulnerabilidad de las comunidades afro-hondureñas, que siguen sin garantías de protección y de seguridad jurídica respecto a sus tierras en el país.
Lo expuesto se enmarca en el “Mes de la Herencia Africana en Honduras” y, mediante un comunicado, la entidad estatal informó que entre 2016 y mayo de 2025 se registraron 221 quejas por desplazamiento forzado interno interpuestas por personas pertenecientes a pueblos indígenas y afro-hondureños.
Detalló que estos casos estuvieron vinculados a causas como amenazas, despojo de tierras, propiedad o vivienda, asesinato, extorsión y otras violaciones que incluyen violencia doméstica, lesiones y discriminación, afectando principalmente a personas de las poblaciones lenca, garífuna, negros de habla inglesa, de los mayas chortí, tolupanes y miskitus.
El CONADEH instó, al Estado hondureño, a implementar medidas para atender y revertir los efectos estructurales y sociales del desplazamiento forzado interno que afectan a estas poblaciones, agravando no solo su situación de vulnerabilidad e indefensión, sino que, poniendo en peligro su vida, la pérdida de sus viviendas, la ruptura de su cultura y la inseguridad alimentaria.