Con semblante abatido y rostro sombrío, los funcionarios policiales se mantienen firmes junto a los féretros de los cinco agentes que ayer perdieron la vida cumpliendo su deber durante una operación en Corinto, Cortés. Así se despide a los policías que partieron hacia la eternidad. Es imposible evitar que la emoción invada al presenciar esa despedida tan triste.
Con lágrimas en la mirada y la vista baja, los compañeros de la institución reciben entre dolor y angustia a los cinco agentes policiales asesinados en Corinto, Omoa, Cortés.
La Policía Nacional siente una profunda tristeza y hoy llora la pérdida de quienes dieron su vida cumpliendo con su deber.
Un ambiente de duelo profundo y consternación envuelve la llegada de los cuerpos de los agentes fallecidos, mientras familiares, amigos y compañeros afrontan uno de los momentos más dolorosos para la institución.