Cali concluyó este viernes la etapa de localización, rescate y atención a las víctimas del sismo de magnitud 7,4 que afectó el suroeste de Colombia el 10 de agosto, después de hallar a la última persona que seguía atrapada bajo las ruinas de un edificio derrumbado.
Con ello, la localidad toma camino hacia una fase distinta enfocada en demoler estructuras en peligro, retirar escombros y avanzar con la reconstrucción de la ciudad.
«Este es un instante decisivo. Es, a la vez, un trance de profundo dolor, al sumarse a las víctimas de este desastre y al lamento de los caleños», expresó Alejandro Eder, alcalde de Cali, al agradecer el esfuerzo de rescatistas, voluntarios, agentes de la seguridad y del personal sanitario que formaron parte de la respuesta ante la emergencia.
Las cifras oficiales señalan en Cali un total de 150 personas fallecidas, certificadas por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, de las cuales 140 ya fueron entregadas a sus familiares.
Durante la emergencia, 88 personas fueron rescatadas con vida y más de 1.500 permanecieron heridas.
En la actualidad, cincuenta pacientes siguen hospitalizados en centros sanitarios de Cali, algunos en estado grave, y cuatro perdieron extremidades.
El inicio de la etapa de reconstrucción
La conclusión de las labores de búsqueda da paso a una nueva fase de la emergencia, enfocada en recuperar las zonas afectadas, demoler construcciones que revisten peligro, retirar miles de toneladas de escombros y reconstruir la infraestructura dañada por el sismo.
La crisis dejó también una huella social considerable, ya que más de 15.000 hogares reportaron pérdidas en sus viviendas y esperan las primeras ayudas económicas anunciadas por el Gobierno nacional.