PSG se impuso como visitante frente a Liverpool 2-0 y, con un marcador global amplio de 4-0, dejó liquidada la serie de cuartos de final y selló su pasaporte hacia las semifinales de la UEFA Champions League 2025-2026.
Pese a que los ingleses dominaron la segunda mitad, un doblete de Ousmane Dembélé marcó el desequilibrio definitivo para los dirigidos por Luis Enrique.
En su tercer acceso consecutivo a semis de la Orejona, el actual campeón del torneo enfrentará al vencedor de la llave entre Bayern Munich y Real Madrid.
Gran emoción y un primer tiempo sin goles en Anfield
Desde el inicio, el encuentro fue muy intenso y los parisinos se mostraron más proactivos. Lejos de resguardar la ventaja del choque de ida, el conjunto dirigido por Luis Enrique buscó generar peligro cerca del arco defendido por Giorgi Mamardashvili. Liverpool, ocupando más espacio por la banda derecha, salió a intentar recortar la desventaja global y avisó por primera vez con un cabezazo de Alexander Isak, quien ganó en las alturas un córner.
La primera ocasión de riesgo clara correspondió al PSG, al minuto 10. Mamardashvili cortó justo un pase profundo que buscaba ingresar al área, y luego, en la continuación de esa acción, retrocedió y desvió con un puño un remate colocado de Ousmane Dembélé.
Dembélé, falto de puntería en la ida, volvió a fallar en la definición a los 17’, cuando tomó de medias vueltas, muy cerca del arco, un sombrero de João Neves sobre la defensa. El diez francés la enganchó con el exterior del pie izquierdo y la mandó por encima del travesaño.
A los 28’, el juego tuvo que detenerse por la lesión de Hugo Ekitiké, quien abandonó el terreno en camilla, con gestos de dolor preocupantes. Por ello, Arne Slot se vio obligado a recurrir a Mohamed Salah, quien no había entrado en el partido disputado en París.
En la primera intervención de Salah, llegó un centro que Ibrahima Konaté conectó de cabeza. Al balón lo desvió Milos Kerkez y la pelota, que iba rumbo al gol, fue sacada milagrosamente por Matvey Safonov con una mano. De frente al arco, Virgil van Dijk apareció para empujarla y abrir el marcador, pero Marquinhos lo bloqueó arrojándose de manera brillante. Tan inesperada y arriesgada fue la barrida que el brasileño terminó festejando el rechazo como si hubiera marcado un gol.
Así como Liverpool debió realizar un cambio temprano, Paris Saint Germain se vio obligado a incorporar a Lucas Hernández para cubrir la baja de Nuno Mendes a los 38’ de la primera mitad.
Ibrahima Konaté fue un auténtico bombero cuando el peligro amenazaba a los Reds. El PSG trianguló con Vitinha, Dembélé y Achraf Hakimi, pero el zaguero inglés cerró con precisión. Poco después, con la cancha inclinada hacia la portería local, Dembélé obtuvo un rebote y remató de volea, pero su intento pasó cerca del primer poste, marcando la última acción de peligro de la primera mitad.